Aprende cómo hacer una introducción excelente para tu trabajo académico

Aprender cómo hacer una introducción es fundamental para una monografía o una tesis de grado. Por supuesto, esto es porque se trata del primer texto con el que se va a encontrar el lector. Más allá de que todo el trabajo va a ser corregido antes de ser publicado, contar con un prólogo bien escrito puede ayudar a que más personas se interesen en el texto. Dicen que la primera impresión es la más importante, y eso es exactamente lo que debe hacer una buena introducción.

¿Pero qué es lo que se tiene que tener en cuenta a la hora de escribir una? En este artículo, explicaremos cuáles son las partes fundamentales de una introducción y te daremos algunas sugerencias para cuando debas redactar una. De esa manera, tu trabajo académico contará con una primera parte sólida, ayudando a que el lector se interese más en el contenido. ¡Empecemos!

Escribir una introducción

¿Cuál es la importancia de una buena introducción?

Pensar en cómo hacer la introducción de un trabajo requiere entender su importancia en el mundo de los trabajos académicos. Se entiende que una tesis de grado debe contar con una sección donde se explica el tema del cuál se va a hablar, otra donde se desarrolla la teoría y finalizar con las conclusiones. Si bien el título es clave para que los examinadores y otros lectores, entiendan de qué se va a hablar, es en la introducción donde se comienza a desarrollar los puntos claves del trabajo. Para que esta funcione, es necesario que el escritor pueda presentar su trabajo sin revelar las conclusiones finales.

¿Qué debería tener una buena introducción?

No hay una fórmula absoluta de cómo hacer una introducción en una monografía o una tesis. Después de todo, cada trabajo se redacta de manera diferente según el tema a tocar y el estilo del autor del mismo. Sin embargo, es posible tomar en cuenta ciertos aspectos que deberían estar presentes si se busca hacer un buen trabajo académico. Estos son algunos consejos sobre cómo debería ser una buena introducción.

  • Presentar el contexto

    El título del trabajo debería ser lo suficientemente conciso para que el lector entienda de que se trata. Sin embargo, es en la introducción donde se le va a dar un contexto en el cuál debe situarse. Si la investigación trata sobre un período de tiempo determinado, habla del trabajo de un individuo o es un complemento de otra tesis, el autor debe exponerlo en esta sección. De esa manera, el contenido que va a presentarse a continuación ya cuenta con un marco el en cual va a circular durante la lectura.

  • No hay que hacerla a las apuradas

    Como dijimos antes, la importancia de cómo hacer una introducción radica en que es lo primero con lo que va a encontrarse el lector. Eso significa que va a ser el primer fragmento en el cuál va a poder leer el estilo y cómo piensa el autor del trabajo. Esto es clave, ya que es lo que va a permitir que más personas se interesen en este trabajo académico. Es por eso que, sin importar la temática, esta sección debería incluir cuál es el tema del cuál se va a hablar, la importancia del mismo, cuál es la hipótesis a presentar y algunos de los argumentos principales para fundamentarlo. Todo esto debería aparecer lo más resumido posible, buscando ser lo más conciso que se pueda pero sin dejar de lado la creatividad.

    Para estar a tono con el resto del trabajo, muchos autores comienzan por la introducción y luego la revisan una vez que el trabajo es finalizado. Trabajar de esta manera no sólo permite manejar un tono conciso a lo largo de todo el trabajo, también permite hacer correcciones en caso de que la investigación haya arrojado algún cambio en la hipótesis principal.

  • De mayor a menor

    Ya hablamos de la importancia de contextualizar al lector durante la introducción. Una buena manera de hacerlo es arrancar por puntos generales del tema y luego ir a lo particular. De esa manera, será mucho más sencillo entender la importancia que tiene y cuál puede ser el impacto que tendría la hipótesis final dentro de este ámbito.

  • Una frase que atrape

    Si la introducción es la sección que va a hacer que el lector se interese, la primera frase va a ser fundamental para que eso sea posible. Hay quienes prefieren citar a algún autor o científico relevante en el campo del cuál se va a hablar. Otras personas prefieren comenzar con alguna anécdota personal, la cual ayuda a mostrar cuál es el interés del autor por el tema a tratar. También hay quienes hacen una pregunta que englobe las diferentes hipótesis que se van a tratar, de modo que funcione como un gancho para el lector.

    Sea cuál sea esta primera frase, es importante que sea contundente. Esa va a ser la mejor manera de empezar a generar un interés genuino en el lector, el cuál va a ir obteniendo respuestas a lo largo del trabajo.

  • Un tono seguro

    Así como se espera que un experto en un tema suene convincente, la introducción debe ser la sección que represente la seguridad del autor ante los contenidos del trabajo. Las palabras que se elijan, la manera en las cuál son redactadas y la forma en la cual va a exponer el tema principal son clave para generar confianza en el lector o en quien examine académicamente el trabajo.

    Revisar la introducción después de terminar de escribir el trabajo es clave en este punto. De esa manera, el autor ya sabe cuáles son los temas que tocó y puede redactarla en base al contenido que están expuesto. Un autor que presenta preguntas en la introducción y luego no las respondende puede comprometer la validez académica del trabajo final y generar desconfianza en el lector.

¿Qué es una introducción?

Conclusión

Los trabajos académicos, como las monografías o las tesis de grado, sólo pueden funcionar si se hizo una investigación exhaustiva. Eso es lo que va a permitir garantizar que se trata de un escrito conciso, el cual pude ser evaluado, calificado y luego publicado. Sin embargo, más allá del material que se puede haber utilizado para llegar a una conclusión, si el trabajo no está bien redactado es posible que el lector no lo entienda.

Es por eso que saber cómo redactar una introducción es clave para poder hacer un primer acercamiento al trabajo final. Tiene que ser atrapante, lo más sintética posible y contar con elementos que hagan que una persona quiera seguir leyendo. Y eso es tan importante como fundamentar una hipótesis o el material que se utiliza para la investigación del trabajo.

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Martin Vecchio Coursalia

Mi nombre es Martín Vecchio. Soy Redactor y Community Manager, habiendo trabajado para diferentes medios y empresas de todo el mundo. Estudié publicidad y guión cinematográfico, lo cual me permite ser parte de proyectos vinculados a ambas ramas. Cuando no estoy escribiendo, paso mi tiempo mirando series y películas o tomando fotografías.

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